EL PORVENIR - LEGAL: Previene especialista sobre “reforma barata”
Por: Guillermo Jaramillo Torres, Miércoles, 23 de Mayo de 2007
![]() James Graham, presidente del Club de Arbitraje de NL, señaló que antes que reforma del Estado, resultaría ser el crear leyes sin ton ni son.
Mucho se ha venido tratando acerca de una cada vez más urgente Reforma del Estado. Facultades de derecho de Nuevo León así como de diversos Estados de la República han invitado últimamente a conferencistas renombrados para manejar este tipo de temas ante los catedráticos, profesionistas y estudiantes de derecho. Por su parte, James Graham Weydert, presidente del Club de Arbitraje de Nuevo León, señaló que antes que reforma del Estado, lo que daría por resultado sería el crear leyes sin ton ni son. “No cabe duda que la “famosa” Reforma del Estado es el ejemplo mismo de una mala técnica legislativa. En efecto, la “legiflación” –quiere decir la inflación de más y más leyes– va en contra del interés público. En lugar de votar una ley para crear un órgano rector integrado por partidos y representantes del gobierno para discutir y concretar a su vez leyes en varios temas no tiene sentido”, indicó. Así mismo, Graham señaló una serie de pasos para lograr un resultado más benéfico, indicando a los políticos a apoyarse más en peritos neutrales, además de acusar a los diputados de ahorrarse dinero en asesores dando como resultado la gestación de una “reforma barata”. “En primer lugar, no pienso que un órgano compuesto exclusivamente por políticos puede garantizar una buena reforma – porque las deficiencias actuales son justamente debido a estos mismos políticos. Se dice en la prensa que los diputados no quisieron asesores externos para ahorrar más dinero; tal postura es deplorable porque vamos a una reforma “barata”. Por lo tanto estimo necesario la presencia de peritos neutrales para asegurar los aspectos jurídicos de la Reforma”. Apuntó la evidente deficiencia en la redacción de las leyes, por lo cual llamó al Congreso a la creación de una comisión encargada de vigilar constantemente las leyes con el afán de hacerlas más eficientes. “En segundo lugar, se debería establecer un verdadero orden jurídico eficiente. No hay Estado si no hay una normatividad estable y previsible. Desafortunadamente, sabemos que muchas leyes son mal redactas y no hay presupuestos para implementarles correctamente. En este orden de idea, sería útil de crear en el Congreso (con el apoyo de peritos en la materia) una comisión de “codificación constante” como lo hizo el congreso en Francia por ejemplo. Se trata de mejorar las leyes existentes para hacerles más eficientes y en el caso prever presupuestos consecuentes para la aplicación de la ley”. Exhortó a los tribunales a mejorar su sistema contratando más personal, mejor capacitado y con un mejor sueldo para que así se pueda lograr un mejor rendimiento. “También tiene que reformar el sistema judicial que es parte integral del orden jurídico. No se trata de crear nuevos tribunales, sino dar a los tribunales existentes la posibilidad de tener más personal, mejor capacitado y mejor pagado”. Señaló que no es posible hablar de una Reforma de Estado si no se piensa en un principio en la creación o renovación de una nueva constitución. “En lo que concierne la descentralización, esta podría ser más intensificada. Lo mismo no se puede decir de la desconcentración que tiene una carga financiera importante. Sabemos que un país como Irlanda supo reducir sus gastos administrativos sobre cinco años y que esto fue un factor muy importante para el desarrollo económico del país. Y finalmente, no se puede hablar de una verdadera reforma del Estado sin redefinir el sistema federal mexicano, lo que implicaría una nueva constitución que hace falta. No hay verdadera reforma del Estado sin una nueva Constitución”. Finalmente llamó a una nueva técnica de toma de decisiones en donde participen todas las partes que pueden ser afectadas. “Al margen de la reforma del Estado, valdría la pena que el congreso y el ejecutivo se acuerden sobre nuevas técnicas de toma de decisión. La metodología actual, consistiendo en consultar y después decidir a la mayoría, ya no es satisfactoria. Y eso se ve en la Reforma del ISSTE, la polémica sobre la ley Televisa, el problema del aborto, etc. la que se requiere es la construcción del consenso con todas las partes que pueden ser afectadas. La adopción de la construcción del consenso sería probablemente más importante que la supuesta Reforma del Estado.”
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