El Presidente del Club de Arbitraje, James Graham,
considera que sólo una mínima parte de los casos que llegan a
los juzgados familiares se atienden por la mediación.
Un ejemplo de que los convenios y tratados internacionales
funcionan se dio en nuestro estado hace unos días, y es que
gracias a los textos integrados en la Convención de La Haya,
una madre pudo recuperar a su pequeño hijo después de una
pelea legal que duró poco más de un año.
La disputa por la patria potestad comenzó en nuestro país
aún y cuando el menor tenía sus orígenes en Estados Unidos;
sin embargo mientras el papeleo jurídico se integraba en el
caso, el pequeño tuvo que ser resguardado por las autoridades
en uno de los centros que tienen establecido, por al menos
siete meses.
"Los abogados no entendían, él se fue sobre la custodia,
pero pues el niño no vive acá, y creo que hay muchísimos
casos, y pues creo que México en este caso fue rápido ya es un
año", señaló el abogado de la madre del menor, James Graham.
"A mí me tocó un caso, fuimos a las dos de la tarde con el
juez, el juez checó los papeles y citó al papá a las cuatro de
la tarde le dijo: tienes dos horas para presentarte con o sin
abogado, a las 6 había la audiencia, se le preguntó ¿tienes la
custodia? y el papá dijo no. ¿hay peligro para el niño con su
mamá? y dijo no hay, y el niño se regresó a Nueva York y allá
se peleó la custodia", recordó.
Sin embargo a pesar de la duración del juicio, y el tiempo
que el niño tuvo que pasar en el Centro estatal, Graham
reconoce la disposición y eficacia de las autoridades.
"Hay un excelente trabajo por parte del DIF, tenemos que
reconocerlo, muy bien, tiene mala reputación pero está muy
bien".
El formalismo y papeleo del sistema jurídico mexicano, es
una de las cosas que alenta los juicios; además de que uno de
los obstáculo que el jurista pudo ver en el procesos, fue que
los Jueces y Magistrados no conocen a bien el Derecho
Internacional.
"Creo que todavía hay dos ramas del Derecho que los jueces
y abogados no conocen bien, son los medios alternos y todo lo
que es el derecho internacional; casi el 80 por ciento de mis
casos son internacionales y ese es el problema en los
juzgados, no de mala fe sino por que no saben y dos por que
las leyes no prevén nada tampoco, entonces hay un hueco, el
problema es que si tu juez o autoridad no llena el hueco, mi
cliente nunca se va a divorciar, ni va a tener el niño por que
la ley no prevé esa situación, por eso creo que lo mejor es la
culturización y la capacitación", enfatizó.
Graham explicó que hay Cortes de Apelación que tienen salas
especializadas en materia internacional.
"París tiene una sala especializada en materia de
arbitraje, yo sé que el Presidente del Tribunal Superior de
Justicia del DF estaba muy convencido de hacer una sala
especializada; (además) no tienen que ser Magistrados que
hacen solamente eso, sino que están especializados en esa
materia y hacen los casos normales, y cuando hay algo así lo
ven con el... por que no pensar aquí en especializar unos tres
jueces", opinó.
Y aunque este caso ya está cerrado en nuestro país, puede
ser muestra para comparar lo que hubiese pasado si las partes
deciden resolverlo usando los métodos alternos.
"Este es un asunto que tendría que arreglarse sin abogado,
y solamente tenía que arreglarse entre el papá y la mamá, a lo
mejor con un mediador que ayuda, por que no hay ninguna duda
que el papá ama a su hijo; normalmente sí creo que ni el DIF,
ni el Tribunal es el mejor lugar para resolver el problema".
El abogado expuso que por mediación se pudo haber llegado a
la solución del conflicto en un promedio de cinco horas o tres
meses, según las disposición que los padres hubiésen tenido y
la capacidad con la que contara el ejercedor del método.
Actualmente tan solo un promedio de diez casos que llegan
hasta los juzgados familiares son llevados a mediación por
mes, y aunque la cifra es baja en comparación con los trámites
tradicionales que se presentan, Graham considera que hay que
darle tiempo.
"Aún hay jueces que no saben que lo pueden mandar a la
mediación, y pues por otra parte los abogados no ayudan
tampoco, sé que el Director del Centro está platicando mucho
con los jueces, pero hay muchos jueces también que aún tienen
una concepción paternalista; además muchos jueces de hoy
tienen muchos años de experiencia con un tipo de sistema, y el
sistema no puede cambiar en tres meses", expuso.
"Pero por eso es importante más clases, más capacitación
más cursos, más talleres y buscar a los jueces, (para) de una
manera muy completa mostrarles que sí funciona, decirles que
la taza de éxito es de alrededor del 60 por ciento", comentó.
Y aunque sabe que hay talleres donde estos aplicadores de
las leyes pueden capacitarse, considera que es más viable
adentrarse al método para conocerlo.
"Hay que tomar a todos los jueces y hacerlos asistir a uno,
dos o tres casos de mediación en vivo, y que vean como
funciona, y que se den cuenta que no es algo raro en el
sentido de que funciona, que el juez no va a perder su trabajo
por que siempre hay cosas que litigar, y no da lugar a
abusos".
"Creo que hay muchos mitos contra eso (la mediación), los
jueces tienen que entender que el paternalismo, en mi opinión
ya no tiene lugar y dos, confiar en las partes, ellos tienen
la última palabra", puntualizó.