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Presenta experto libro sobre arbitraje internacional
Por: Guillermo Jaramillo Torres, Viernes, 25 de Mayo de 2007
 

En efecto, este método de resolución de controversias se extiende cada día más, hasta a llegar a materias "atípicas" como el deporte.

 

El 16 de mayo de 2007, la ANADE presentó el nuevo libro del Abogado y Árbitro internacional Dr James A. Graham, intitulado "Guía práctica para la ejecución de sentencias y laudos comerciales extranjeros".

Para esta ocasión también se invitó a varios representantes de organismos como la CAINTRA, el CCINLAC, el Colegio de Mediadores, el Centro Estatales de Métodos Alternos, la Procuraduría, etc…, así como al Lic. Javier Navarro, quien detalló el contenido de dicha obra, subrayando la importancia del tema visto el aumento de sentencias internacionales a ejecutar en México y el desarrollo cada día más importante del arbitraje.

En efecto, este método de resolución de controversias se extiende cada día más, hasta a llegar a materias "atípicas" como el deporte como lo demuestra el caso reciente del futbolista Salvador Carmona.

El libro se considera como la segunda parte complementaria de la obra "Guía práctica para el arbitraje internacional", explicando lo que es muchas veces la segunda fase del litigio, quiere decir la ejecución forzosa de la decisión, sea judicial sea arbitral.

El problema principal en materia de ejecución de decisiones judiciales consiste en que no hay a nivel mundial, un instrumento internacional que establezca un marco común. En 1992, la Conferencia de La Haya inscribió en su programa de trabajo un proyecto de tratado internacional sobre el reconocimiento y la ejecución de sentencias internacionales. En 1999, un primer proyecto fue aprobado, pero en 2001 modificado, para centrarse en los acuerdos celebrados entre las partes para elegir de manera exclusiva el foro jurisdiccional en materia civil y comercial. Y con eso, desapareció la idea de un "gran" tratado universal sobre la ejecución de sentencias extranjeras.

A nivel regional, la OEA logró adoptar la Convención de Montevideo, que tiende a facilitar la ejecución de las decisiones extranjeras, pero no logró ir tan lejos como la reglamentación europea que se basa sobre el principio de la confianza recíproca, uniformizando los criterios y facilitándose así la ejecución en un Estado miembro de una decisión proviniendo de otro Estado miembro. Por lo tanto, México seguirá, como los demás países no miembro de la Unión Europea, a controlar la "importación" de las decisiones extranjeras.

En materia de ejecución de laudos, es lógico que exista un procedimiento de verificación antes de la ejecución en la medida que la decisión proviene de particulares que no son emanaciones del Estado. Sin embargo, como señaló Graham Weydert, con la adopción de la Convención de Nueva York, un "gran" tratado universal nació, instaurando un cierto "derecho común" en más de 100 Estados. En este sentido, hay una cierta ventaja de dirimir sus controversias por el procedimiento arbitral porque la ejecución de un laudo a nivel internacional es mucho más fácil y previsible que la ejecución de una sentencia judicial.

Graham Weydert indicó que en México, como en los demás países, sólo normas nacionales pueden ser ejecutadas en el territorio nacional, y por lo tanto se requiere en presencia de una sentencia o un laudo extranjero este procedimiento especial que es conocido como "exequatur", y que en realidad se divide en dos actos distintos.

"En una primera etapa, la decisión extranjera tiene que ser homologada (o reconocida), quiere decir verificada que no hay nada que va en contra de las reglas del orden jurídico nacional. De ninguna manera, la homologación permite cambiar la decisión extranjera, sino autoriza al juez a rechazarla o de homologarla. Una vez "nacionalizada" la sentencia o el laudo extranjero, el juez dará, en una segunda etapa, la orden de ejecución coactiva", mencionó el también catedrático de la UdeM.

El autor de la obra aprovechó la oportunidad para llamar la atención sobre la necesidad, tanto a nivel local como federal, de abolir el requisito de la carta rogatoria para la ejecución de sentencias, de la cual México hace un mal uso y tiene solo como resultado de complicar de manera inútil el procedimiento de ejecución, especialmente en materia familiar y comercial. Este hecho también demuestra las bondades del arbitraje en la medida que este trámite no existe en materia de ejecución de laudos arbítrales.

El panorama en México acerca del arbitraje

Con la presentación de dicho libro, Graham Weydert aprovechó para hacer un resumen acerca del panorama del arbitraje en nuestro país.

Al inicio del presente año, Graham Weydert confiaba en que este podría ser un mejor año para el país en lo concerniente al tema del arbitraje ya que en los últimos años se ha presentado un deterioro en los métodos alternos dentro del país.

"Con el inicio del año nuevo es una tradición de expresar nuestros deseos y en este sentido no cabe duda que esperamos que 2007 sea un año mucho mejor que el año pasado para los métodos alternos de solución de controversias, y en particular para el arbitraje", indicó Graham Weyder.

En efecto, si en el periodo 2003-2005 el arbitraje se benefició de un apoyo significativo por parte de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, no se puede decir lo mismo del año que acaba de terminar", señaló.

En resumen, señaló que el panorama final en que se vio envuelto el arbitraje en nuestro país, México una vez más se destaca como un país 'anti-arbitraje.

Así mismo, indicó lo realizado por otros países, quienes ya han visto los resultados del arbitraje y lo contemplan como un método contimás efectivo, inclusive modificando sus leyes para el beneficio de su economía, tales casos como el de Brasil, Bélgica e Irlanda; esto con motivo de competir con las grandes ciudades comerciales.

"Al momento en donde por ejemplo Brasil y Colombia intentan perfilarse como altos lugares del arbitraje internacional. Hace unos años, Bélgica, Irlanda y Brasil y recientemente Chile modificaron sus leyes arbitrales para atraer el mundo del comercio internacional y así competir con Paris, Londres y Nueva York", mencionó.

Señaló que la situación no es mejor a nivel local, en donde los jueces de los estados quieren revisar de novo los laudos, no obstante que el derecho convencional, en particular la Convención de Nueva York, que se aplica tanto en materia comercial como civil, lo prohíbe expresamente.

Así mismo, recordó que nuestro país cuenta con una situación muy favorable en el terreno de la mediación y el arbitraje al tener varios representantes a nivel internacional como es el caso de la UNCITRAL, la CCI y la Barra Internacional de Abogados, entre otros.

"Sin embargo, México actualmente tiene una situación más que favorable: el Código de Comercio contiene un texto muy moderno en materia de arbitraje; un mexicano es Presidente de la Comisión para el Arbitraje Internacional de la UNCITRAL; otro es el Vice-presidente de la Corte de Arbitraje Internacional de la CCI y Presidente de la Comisión para el Arbitraje Internacional de la Barra Internacional de Abogados; otro fue presidente de la Northern Branch of the Chartered Institute of Arbitrators; otros son miembros de los consejos de administración de la American Arbitration Association y de la London Court of International Arbitration; la principal revista de arbitraje latinoamericana es editada en México. La Facultad de Derecho de la UANL tiene la única cátedra de doctorado en arbitraje internacional en América Latina y probablemente la única maestría en métodos alternos en el continente latinoamericano", informó Graham Weydert.

Así mismo indicó que lo único que falta es por un lado el apoyo del Poder Judicial, el cual debe de abandonar su doctrina ortodoxa que tiene por postulado que solo el Estado tiene la capacidad de rendir la justicia. Este paradigma, como todos sabemos, no corresponde a la realidad, en particular en lo que concierne a los plazos y los costos; y muchas veces las decisiones están lejos de ser satisfactorias. El arbitraje tanto nacional como internacional funciona y se puede encontrar la prueba en todos los Estados desarrollados que cada día liberalizan más el régimen jurídico de este método alterno.

Por otro lado, el también Presidente del Club de Arbitraje Internacional de Monterrey mencionó que también se requiere del apoyo de la abogacía en la medida que los propios abogados no siempre quieren recomendar el arbitraje por no conocer de manera suficiente este método de resolución de disputas. En este sentido, el Club de Arbitraje Internacional de Monterrey, se esforzará por dar aun más difusión al arbitraje e intentar de convencer que esta justicia 'privada' es el futuro de México para la solución de controversias.