Expertos en derecho manifestaron su inconformidad respecto a varias
leyes “en puerta” de discusión en el Congreso del Estado.Tanto
la ‘Ley Estatal de la Familia’, así como la ‘Ley para la Promoción de
los Valores y la Cultura de la Legalidad’ siguen causando reacciones
entre los actores del derecho.
SOBRE UNA LEY PARA LA FAMILIA
El Dr. James A. Graham, catedrático de la Facultad de Derecho de la
Universidad de Monterrey señaló que la creación de una ley para la
familia podría complicar el trabajo para los abogados y no ser la
solución adecuada. Primeramente, Graham señaló que se cae en un error
al considerar a la familia como la base de la sociedad, sosteniendo
que la familia es un asunto privado.
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| Dr. James A. Graham |
“Con respecto a una ley general sobre la familia, creo que hay un
error fundamental a continuar sosteniendo que la familia es la base de
la sociedad y que el Estado tiene que regularla. La familia homogénea
(esposos e hijos) ya no corresponden a las realidades sociológicas. La
familia es un asunto privado”. Así mismo, Graham indicó que la Suprema
Corte ha reconocido al matrimonio como un contrato y no como una
institución.
Vemos cada día lo que se llama la familia “recompuesta”: 2-3
matrimonios, hijos de padres distintos, hijos en y fuera del
matrimonio; hijos de uniones libres, etc. Y la Suprema Corte lo
reconoce de manera implícita considerando que el matrimonio no es una
institución sino un contrato.
Consecuentemente, el divorcio tiene que ser simplificado al máximo,
se debe abolir las conciliaciones en materia de consenso mutuo, se
debe abolir las causales de divorcio por ‘culpa’”, apuntó. Sentenció
que la única función del Estado es la de asegurar el bienestar
económico de los niños.
“La única función del Estado es de asegurar el bienestar económico
de los hijos a través las pensiones alimenticias. No es su papel
obligar a dos adultos quedarse juntos si tal no es su voluntad. La
familia es primordialmente un asunto privado en el cual el Estado no
tiene que inmiscuirse, salvo, como lo hemos mencionado, en lo que
concierne las consecuencias familiares”, señaló el catedrático.
A modo de conclusión, señaló que no cree en leyes que tienen solo
por objetivo de crear un efecto “mediático” sin real impacto sobre las
realidades sociológicas. “En otras palabras, no es la multiplicidad de
las leyes que producirán una sociedad mejor. Existen suficientemente
leyes, pero que carecen de eficiencia por falta de una técnica
legislativa adecuada y por falta de presupuesto para su
implementación”, indicó.
El catedrático recomendó crear una mesa de estudio sobre lo que
tiene que ser una ley y cuales son las técnicas legislativas que
pueden contribuir a producir leyes de calidad y de eficiencia, no
leyes que solo se destinan para crear efectos mediáticos sin producir
cambios verdaderos.
Por su parte, el presidente de la Asociación de Abogados del
Noreste, Javier Sepúlveda Ponce señaló que las personas homosexuales
tienen tanto derecho como cualquier otro, esto con motivo a las
supuestas razones que se ha creído por parte de algunos abogados en
que la ley de la familia que están buscando presentar como iniciativa
los diputados esconde la legalización de los matrimonios homosexuales.
“Nuestra sociedad está acostumbrada a ver la homosexualidad y el
lesbianismo como una desviación, cuando lo cierto es que tienen tanto
derecho como cualquier otro. En lo particular como ciudadano no me
afectaría que una pareja del mismo sexo estén unidos de forma libre,
porque no existen leyes al respecto”, apuntó el también catedrático de
la Facultad de Derecho y Criminología de la Universidad Autónoma de
Nuevo León.
Sepúlveda Ponce señaló que por lo que ha leído con respecto a las
leyes que aprueban la unión entre parejas del mismo sexo, no es que
los legisladores aprueben este tipo de uniones sino lo que protegen
son los derechos patrimoniales de las personas para que estén
asegurados.
“Una cosa es la estructura moral, que afecta a la sociedad o que le
incumbe directamente a la sociedad, y otra es la estructura jurídica.
La tendencia mundial es aceptar a las parejas del mismo sexo y
legislarlas. Como abogado estoy a favor de que sean reguladas
legalmente este tipo de uniones”, argumentó Sepúlveda Ponce.
En lo que no estuvo de acuerdo Sepúlveda Ponce fue en la manera de
presentar las propuestas por parte de los diputados, los cuales no
consultan al pueblo ni a los especialistas para estructurar las leyes.
“No estoy de acuerdo en la forma en que los diputados hacen las
propuestas. Los diputados son representantes de su sector de
población, de su distrito; tienen que consultar a quienes los llamaron
a ese puesto si están de acuerdo o no están de acuerdo con las leyes
que pretendes presentar como iniciativas; lo que no es correcto es que
primero aprueben una ley y después nos manden una invitación para que
hagamos una consulta.
Existen 17 colegios de abogados en el Estado y unas 20
universidades a las cuales pueden pedir asesoría gratuita para
estructurar en conjunto una ley. No olvidemos que los diputados,
aunque son ellos quienes se encargan de aprobar las leyes no son todos
expertos, y hasta algunos no son abogados, llegaron ahí por el voto,
entonces tienen la obligación de hacerse asesorar por expertos”,
apuntó Sepúlveda Ponce, quien no asistió en la calidad de presidente
de su colegio a la aprobación de la ley de los conductores ebrios que
irían a prisión por asesinaran a dos o más ya que se le invitó después
de ser aprobada dicha ley y no tuvo tiempo de haberla estudiado.
ACERCA DE LOS VALORES Y LA CULTURA DE LA LEGALIDAD
Así mismo, Sepúlveda Ponce señaló que fue invitado para participar
en la mesa de consulta de la ‘Ley de la promoción de los Valores y
Cultura de la Legalidad’ el día 8 de enero y la invitación le llegó el
día 9. “No nos están tomando en cuenta como abogados, sólo nos invitan
para tomar una foto y decir que consultaron a los abogados y es
mentira, damos una opinión al vapor sin antecedentes. Por eso mismo no
asistí a lo de los valores y la cultura de la legalidad porque nada
garantiza que vamos a ser escuchados”, señaló. Por su parte, Graham
indicó que habría que poner más atención a la educación para
acrecentar los valores. “El problema de los valores familiares son
cuestiones de educación. En otras palabras, en lugar de hacer leyes y
leyes, sería mejor focalizarse en la mejora del sistema educativo. ¿A
cuando una ley que incrementa el presupuesto de la educación?”,
finalizó el socio de Lobo & Graham.