Legal EL PORVENIR  
Desaprueban abogados iniciativas de ley
Por: Guillermo Jaramillo Torres, Martes, 13 de Febrero de 2007
Expertos en derecho manifestaron su inconformidad respecto a varias leyes “en puerta” de discusión en el Congreso del Estado.

Tanto la ‘Ley Estatal de la Familia’, así como la ‘Ley para la Promoción de los Valores y la Cultura de la Legalidad’ siguen causando reacciones entre los actores del derecho.

SOBRE UNA LEY PARA LA FAMILIA

El Dr. James A. Graham, catedrático de la Facultad de Derecho de la Universidad de Monterrey señaló que la creación de una ley para la familia podría complicar el trabajo para los abogados y no ser la solución adecuada. Primeramente, Graham señaló que se cae en un error al considerar a la familia como la base de la sociedad, sosteniendo que la familia es un asunto privado.

 

Dr. James A. Graham

 

“Con respecto a una ley general sobre la familia, creo que hay un error fundamental a continuar sosteniendo que la familia es la base de la sociedad y que el Estado tiene que regularla. La familia homogénea (esposos e hijos) ya no corresponden a las realidades sociológicas. La familia es un asunto privado”. Así mismo, Graham indicó que la Suprema Corte ha reconocido al matrimonio como un contrato y no como una institución.

Vemos cada día lo que se llama la familia “recompuesta”: 2-3 matrimonios, hijos de padres distintos, hijos en y fuera del matrimonio; hijos de uniones libres, etc. Y la Suprema Corte lo reconoce de manera implícita considerando que el matrimonio no es una institución sino un contrato.

Consecuentemente, el divorcio tiene que ser simplificado al máximo, se debe abolir las conciliaciones en materia de consenso mutuo, se debe abolir las causales de divorcio por ‘culpa’”, apuntó. Sentenció que la única función del Estado es la de asegurar el bienestar económico de los niños.

“La única función del Estado es de asegurar el bienestar económico de los hijos a través las pensiones alimenticias. No es su papel obligar a dos adultos quedarse juntos si tal no es su voluntad. La familia es primordialmente un asunto privado en el cual el Estado no tiene que inmiscuirse, salvo, como lo hemos mencionado, en lo que concierne las consecuencias familiares”, señaló el catedrático.

A modo de conclusión, señaló que no cree en leyes que tienen solo por objetivo de crear un efecto “mediático” sin real impacto sobre las realidades sociológicas. “En otras palabras, no es la multiplicidad de las leyes que producirán una sociedad mejor. Existen suficientemente leyes, pero que carecen de eficiencia por falta de una técnica legislativa adecuada y por falta de presupuesto para su implementación”, indicó.

El catedrático recomendó crear una mesa de estudio sobre lo que tiene que ser una ley y cuales son las técnicas legislativas que pueden contribuir a producir leyes de calidad y de eficiencia, no leyes que solo se destinan para crear efectos mediáticos sin producir cambios verdaderos.

 

 
 

 

Por su parte, el presidente de la Asociación de Abogados del Noreste, Javier Sepúlveda Ponce señaló que las personas homosexuales tienen tanto derecho como cualquier otro, esto con motivo a las supuestas razones que se ha creído por parte de algunos abogados en que la ley de la familia que están buscando presentar como iniciativa los diputados esconde la legalización de los matrimonios homosexuales.

“Nuestra sociedad está acostumbrada a ver la homosexualidad y el lesbianismo como una desviación, cuando lo cierto es que tienen tanto derecho como cualquier otro. En lo particular como ciudadano no me afectaría que una pareja del mismo sexo estén unidos de forma libre, porque no existen leyes al respecto”, apuntó el también catedrático de la Facultad de Derecho y Criminología de la Universidad Autónoma de Nuevo León.

Sepúlveda Ponce señaló que por lo que ha leído con respecto a las leyes que aprueban la unión entre parejas del mismo sexo, no es que los legisladores aprueben este tipo de uniones sino lo que protegen son los derechos patrimoniales de las personas para que estén asegurados.

“Una cosa es la estructura moral, que afecta a la sociedad o que le incumbe directamente a la sociedad, y otra es la estructura jurídica. La tendencia mundial es aceptar a las parejas del mismo sexo y legislarlas. Como abogado estoy a favor de que sean reguladas legalmente este tipo de uniones”, argumentó Sepúlveda Ponce.

En lo que no estuvo de acuerdo Sepúlveda Ponce fue en la manera de presentar las propuestas por parte de los diputados, los cuales no consultan al pueblo ni a los especialistas para estructurar las leyes. “No estoy de acuerdo en la forma en que los diputados hacen las propuestas. Los diputados son representantes de su sector de población, de su distrito; tienen que consultar a quienes los llamaron a ese puesto si están de acuerdo o no están de acuerdo con las leyes que pretendes presentar como iniciativas; lo que no es correcto es que primero aprueben una ley y después nos manden una invitación para que hagamos una consulta.

Existen 17 colegios de abogados en el Estado y unas 20 universidades a las cuales pueden pedir asesoría gratuita para estructurar en conjunto una ley. No olvidemos que los diputados, aunque son ellos quienes se encargan de aprobar las leyes no son todos expertos, y hasta algunos no son abogados, llegaron ahí por el voto, entonces tienen la obligación de hacerse asesorar por expertos”, apuntó Sepúlveda Ponce, quien no asistió en la calidad de presidente de su colegio a la aprobación de la ley de los conductores ebrios que irían a prisión por asesinaran a dos o más ya que se le invitó después de ser aprobada dicha ley y no tuvo tiempo de haberla estudiado.

ACERCA DE LOS VALORES Y LA CULTURA DE LA LEGALIDAD

Así mismo, Sepúlveda Ponce señaló que fue invitado para participar en la mesa de consulta de la ‘Ley de la promoción de los Valores y Cultura de la Legalidad’ el día 8 de enero y la invitación le llegó el día 9. “No nos están tomando en cuenta como abogados, sólo nos invitan para tomar una foto y decir que consultaron a los abogados y es mentira, damos una opinión al vapor sin antecedentes. Por eso mismo no asistí a lo de los valores y la cultura de la legalidad porque nada garantiza que vamos a ser escuchados”, señaló. Por su parte, Graham indicó que habría que poner más atención a la educación para acrecentar los valores. “El problema de los valores familiares son cuestiones de educación. En otras palabras, en lugar de hacer leyes y leyes, sería mejor focalizarse en la mejora del sistema educativo. ¿A cuando una ley que incrementa el presupuesto de la educación?”, finalizó el socio de Lobo & Graham.